¿Qué carajos hacer con la mitad que perdió?
Ya pasaron las elecciones y tenemos un nuevo presidente, lo que inevitablemente causa que más dela mitad del país esté feliz y la otra mitad, no.
Esta situación es complicada para productos, marcas, empresas, servicios y demás formas de nuestro mundo de Publicidad & Mercadeo, porque como cada 4 años, se dan dos tipos de expectativas diferentes en nuestros compradores y consumidores. Esta vez es mucho más extremo, ya que la frustración, la negación, la sensación de derrota de unos y el júbilo, el éxtasis y el triunfalismo de los otros son casi inmanejables. Escribir una columna es un proceso complejo, porque mientras usted la lee en 5 minutos, la persona que la escribe puede demorarse dos semanas o más pensándola, rumiándola e intercambiando impresiones con el equipo editorial, para escribir algo que aporte sin saber nunca qué impacto puede tener y con el enorme riesgo de que esto queda impreso. Ahora bien, otra cosa es escribirla antes dela segunda vuelta presidencial para hablar de cómo puede ser el país y prepararse para ello. Afortunadamente, Juanita me puso un buen reto: ¿cómo ves tú el segundo semestre para el mercadeo en Colombia, teniendo en cuenta que el 50% de la población estará insatisfecho?.
Debo ser el aguafiestas para muchos e, incluso, el Nostradamus para otros: es evidente que la fiesta ya se acabó y debemos volver ala realidad. El segundo semestre de 2026 es un período con varios problemas que siempre se repiten: el Congreso debe definir sus mayorías, pasar el presupuesto nacional de 2027, entrará algo parecido a una reforma tributaria y las tensiones políticas serán muy fuertes; a eso se debe sumar que el fenómeno de El Niño entrará con fuerza y afectará muchos comportamientos de consumo (por el exceso de calor en el país y las bajas lluvias, aunque en Bogotá siga lloviendo) y esto presionará aún más la inflación al alza. La gente querrá tomar cerveza, comer helado, ir a la tienda de barrio, irse de vacaciones e, incluso, pensará en comprar carro eléctrico mientras estamos al borde de un apagón y el bolsillo debe pagar más por alimentos y las tasas desinterés de consumo y tarjeta de crédito seguirán subiendo. Sí, suena fatalista, lo sé. Pero es real y previsible, por lo que usted y su equipo deben prepararse para esto. Obviamente, el reto estará en que la mitad del país culpará al nuevo gobierno por todos los males que se presentan y la otra mitad dirá que es culpa de los errores del gobierno saliente, ya que siempre se necesita un culpable y el “ex” siempre será una buena excusa.
Por esto, la solución es simple: debemos recuperar la confianza entre los colombianos, darles un sueño, una esperanza y esto nos toca hacerlo a los de mercadeo, porque los políticos no fueron capaces de vendernos la idea un país con futuro, sino de un país confrontado, con enormes sensibilidades, amplificadas las sensaciones de los problemas que tenemos y una sensación de rencor y venganza en el ambiente.
Así, volveremos a ser los héroes que unen familias rotas por la política, a levantar personas golpeadas por lo que pasó con la Selección e incluso debemos ajustar precios, empaques, tamaños, etiquetas y hasta márgenes para cumplir las normas y sobrepasar las metidas de patas del gobierno de turno.
No nos queda más que hacer nuestra tarea: encontrar un insight, definir una idea, hacer un guion, producir las piezas, para recordarle a la gente que hay futuro, que hay país y que el amarillo siempre es más grande que el azul y el rojo.
También le puede interesar: Consumidor atento